Polvos bronceadores: el truco de las gafas de sol

Un toque de “bronzer” o polvos terracota te permitirá no sólo unificar el tono sino jugar con los volúmenes del rostro y definir el contorno.

Lo habitual es que a estas alturas del verano tengamos algo de color, aún así un toque de “bronzer” o polvos terracota te permitirá no sólo unificar el tono sino jugar con los volúmenes del rostro y definir el contorno.

Lo más adecuado para aplicar este producto es utilizar una brocha suave, de cierto tamaño que nos permita difuminar bien los polvos de sol pero que no sea excesivamente grande para proporcionarnos cierta precisión. En este caso elegimos un producto mate pues buscamos un resultado natural.

Los puntos claves en los que se deben aplicar son los pómulos (para definirlos más), la línea de la mandíbula y los extremos de la frente.

Se puede decir que estaríamos dibujando un tres en cada uno de nuestros perfiles si unimos estos tres puntos

Esto que así dicho suena muy fácil,  en la práctica puede tener sus complicaciones y es aquí donde vamos a darte el truco que va a suponer el cambio.

Es muy sencillo, tan solo tienes que ponerte unas gafas de sol (también son válidas de ver pero tienen que ser grandes y redondas). Impregna la brocha con los polvos y quítales el exceso sacudiendo en el aire, en la mano o en un poco de papel higiénico.  Después aplica por la frente encima de las gafas justo en los extremos, a ras del nacimiento del pelo, las gafas te delimitan la zona donde pasar la brocha solo tienes que rodear el contorno de las lentes; repite el mismo procedimiento en los pómulos, usando la brocha justo debajo de las gafas y por último en la mandíbula. Da unos toques en nariz y barbilla para finalizar y ¡listo! tendrás un aspecto de lo más natural pero te verás de lo más favorecida.

Puedes ver el proceso en el siguiente video si tienes alguna duda

Vía “A model recommended” (https://www.amodelrecommends.com)