Menú típico de Semana Santa: tortilla de bacalao y torrijas

Está claro que es el momento de sumarnos a las costumbres gastronómicas de la época de vigilia

Al margen de nuestras creencias religiosas, esta época del año es rica en tradiciones culinarias.

Si además, tenemos en cuenta que, salvo contadas excepciones, y debido a la “prohibición” de comer carne las recetas de Semana Santa, la mayoría de estos platos son saludables por estar cocinados con verduras y pescados; está claro que es el momento de sumarnos a las costumbres gastronómicas de la época de vigilia.

Tortilla de bacalao y pimientos

tortilladebacalao

Ingredientes

300 gr. de bacalao desalado

4 huevos

1 pimiento rojo

1 pimiento verde

½ cebolla

aceite de oliva

Elaboración

Pelamos y picamos la cebolla y los pimientos. Sofreímos en una sartén ambos ingredientes con aceite de oliva a fuego lento. Una vez hayan pochado bien, retiramos.

Después batimos los huevos y añadimos el bacalao. Agregamos la cebolla y el pimiento que previamente habremos escurrido bien. Mezclamos  y vertemos la mezcla en una sartén con unas gotas de aceite.

Ponemos a fuego fuerte unos segundos para bajar después a fuego medio. Damos la vuelta a la tortilla una vez que esté hecha por un lado y hasta que las dos partes estén bien cocinadas.


Torrijas de la abuela

Torrijas

Menos saludables que otras recetas de Semana Santa, pero tan ricas que merece la pena hacer un exceso. Son el dulce más tradicional de esta época.

Ingredientes

1 barra de pan duro

1 litro de leche

3 huevos

1 limón

Aceite

Azúcar

2 ramas de canela en rama

Canela molida

Elaboración

Ponemos en un cazo al fuego la leche, las ramas de canela, una cucharadita de canela molida y la corteza del limón. Cuando empiece a hervir, apartamos del fuego y pasamos por un colador. Dejamos enfriar y reservamos.

Por otra parte, cortamos el pan en rebanadas gordas y las vamos colocando en una fuente. Cuando la mezcla de la leche esté fría, cubrimos las rebanadas con ella hasta que se empapen por completo.

Después, con ayuda de una cuchara, pasamos las rebanadas también por los huevos que habremos batido previamente, para freírlas a continuación una a una en abundante aceite.

Una vez doradas, retiramos y escurrimos sobre papel de cocina. Antes de servir, espolvoreamos con azúcar y un poquito de canela en polvo. ¡A disfrutar!