5 trucos para comprarte unos pantalones sin necesidad de probártelos

Hay estudios que confirman que una de las cosas que más pereza nos da a la hora de ir a comprar ropa es pasar por el probador. Sobre todo en invierno, cuando llevamos más ropa encima.

Hay estudios que confirman que una de las cosas que más pereza nos da a la hora de ir a comprar ropa es pasar por el probador. Sobre todo en invierno, cuando llevamos más ropa encima.

Si este es tu caso, no te gusta probarte ropa o simplemente no sueles disponer de mucho tiempo, ¡estás de enhorabuena! En el Centro Comercial Ruta de la Plata te contamos algunos truquitos para ahorrarte este paso y acertar con tu talla sin tener que probarte. 

Foto1_pantalones

Sí, ya sabemos que en principio (y autoengaños aparte), lo habitual es que todas tengamos constancia de cuál es nuestra talla, pero la realidad es que la tela, el corte y la marca del pantalón puede hacer que esta varíe. Con estos tips, no habrá ningún tipo de problema:

  1. La regla del puño

Tan fácil cómo cerrar el puño y comprobar si tu antebrazo, del codo al puño cerrado, caben dentro de la cintura del pantalón. Si es así, es que es tu talla, pero ¡ojo! esto no garantiza que te vaya a gustar cómo te sientan….

  1. La medida del cuello

Si la cinturilla del pantalón, abrochada, puede rodear tu cuello, es que has acertado. La medida del cuello corresponde exactamente con dos veces la de la cintura del pantalón.

Nos encanta este pantalón de cuadros de lana de Massimo Dutti

Foto2_pantalones

  1. Compara la medida de los hombros con la de tu cadera

Si coges el pantalón por los extremos, puedes saber (más menos) cómo te quedarán los pantalones equiparando el ancho de tus hombros con el de tu cadera.

  1. Comprobar el ancho de los pitillos con el puño

Si tu puño entra sin problemas por la parte de debajo de la pernera de tu pantalón, es que también lo harán tus piernas, si no, a lo mejor son demasiado pitillo para ti. 

Foto3_pantalones

  1. Brazos en cruz

El truco definitivo para conocer tu largo perfecto. Hay que sujetar el pantalón por el final de las perneras con los brazos en cruz y con la entrepierna a la altura del cuello, la medida idónea está en el punto en el que los pantalones queden perfectamente estirados.